La Rusia del futuro [presente] en El día del oprichnik: Entre la sátira y la ultraviolencia

Publicada originalmente en 2006 en Rusia, El día del oprichniki de Vladimir Sorokin es una novela que nos sumerge en una distopía delirante y grotesca, ambientada en una hipotética Rusia de los años 2020. En este futuro imaginado, Rusia se ha cerrado por completo a Occidente y ha fortalecido sus lazos con China, entre otros cambios radicales. Sorokin construye un escenario que, aunque exagerado, no deja de ser inquietantemente plausible, reflejando tensiones políticas y sociales que resuenan con la realidad actual.

Mercadotécnicamente, a Sorokin se le ha llamado el «Bolaño ruso», una comparación que, si bien puede resultar llamativa, no parece del todo justa. Más que una similitud estilística o temática, esta etiqueta parece responder a un «efecto Bolaño» editorial, es decir, la expectativa de que Sorokin se convierta en un fenómeno literario similar al que alcanzó Bolaño con obras como 2666 o Los detectives salvajes. Sin embargo, estilísticamente, Sorokin se distancia mucho de Bolaño. Su prosa, su tratamiento de los temas y su enfoque narrativo tienen un sello propio, más cercano a lo grotesco y lo satírico, que lo alejan de cualquier comparación directa.

El título y los personajes de la novela hacen referencia a la Oprichnina, la policía secreta de Iván el Terrible, cuyo símbolo era la cabeza de un perro y una escoba: el perro para olfatear a los traidores y la escoba para barrerlos. Este símbolo, que podría parecer casi «tierno» en su simplicidad, adquiere un tono siniestro en el contexto de la novela, donde la violencia y la opresión son pan de cada día. La guardia de los oprichniki, con su violencia ultraviolenta y desmedida, me recordó a las tácticas de abuso de autoridad y salvajismo que caracterizaron a los Judiciales en el México de los años 90. La violencia en la novela, lejos de ser gratuita, es un reflejo crudo y necesario de los excesos del poder y la impunidad en regímenes totalitarios.

El ritmo de la novela es demencial, casi vertiginoso. Sorokin logra condensar en un solo día una sucesión de eventos brutales y absurdos que atrapan al lector desde la primera página. Este ritmo frenético me evocó, en ciertos momentos, la intensidad de Bad Lieutenant, la película de Abel Ferrara protagonizada por Harvey Keitel. En ambas obras, la justicia y la ley son herramientas al servicio de unos pocos, y la violencia se ejerce sin límites ni remordimientos.

En El día del oprichniki, Sorokin no solo critica los excesos del poder, sino que también expone cómo, incluso en estados totalitarios, la corrupción, el crimen y las injusticias siguen siendo moneda corriente. Esta crítica, aunque situada en un contexto ficticio, resuena con realidades históricas y contemporáneas, lo que le da a la novela una relevancia atemporal.

En cuanto a mi experiencia personal con la obra, debo decir que me gustó, aunque no estoy seguro de si mucho o poco. Lo que sí sé es que me dejó con ganas de explorar más de la obra de Sorokin. Lamentablemente, al español solo está traducida El hielo, una obra que, según Andrei, el dueño del blog The Untranslated, es considerada menor dentro de la producción del autor. Andrei recomienda más Telluria o los primeros relatos de Sorokin.

En resumen, El día del oprichniki es una novela que combina la sátira política, la violencia grotesca y un ritmo narrativo implacable para ofrecer una visión distópica y perturbadora de un futuro posible [que más de uno señala como algo que sucede en la realidad actual de Rusia]. Sorokin demuestra ser un autor audaz y provocador, capaz de desafiar al lector mientras lo mantiene atrapado en su mundo literario. Sin duda, una lectura que deja huella.

Deja un comentario